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ago 21, 2011
La mayor causa de las destrucción de los ecosistemas del planeta es la codicia de los políticos corruptos que traicionan a sus pueblos.
Deforestación legalizada y resistencia de las comunidades
Este informe surge de un recorrido realizado en noviembre de 2008 por las provincias de Salta y Jujuy, en el Noroeste argentino, y del encuentro con varias de las comunidades indígenas y familias criollas que enfrentan conflictos por la tierra y la masiva destrucción de los montes de la región. Intenta contribuir a la generación de información con el fin de visibilizar y denunciar la situación que viven las comunidades que resisten la expansión del agronegocio y el avance sobre sus territorios.
Analizamos las transformaciones en el modelo productivo de las últimas décadas que trajeron aparejados los procesos de sojización y profundización de la agricultura industrial concentrada. A la vez lo contrastamos con el contexto legal que regula la tenencia de la tierra y los bosques nativos.
Presentamos cuatro casos de conflictos por el territorio en la región: las comunidades wichí de la cuenca del río Itiyuro; la comunidad wichí de Misión Chaqueña; los pobladores criollos de la cuenca del río Dorado; y las comunidades guaraníes de El Talar. Comunidades y poblaciones que hoy enfrentan y resisten con su propia existencia, sus saberes y sus prácticas ancestrales, el devastador avance de un modelo monocultural y extractivo.
Informe completo para bajar:
http://www.chayar.com.ar/index.php?option=com_content&view=section&id=8&Itemid=112
Chaya Comunicación Cooperativa
http://www.chayar.com.ar
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ene 10, 2010
A La incidencia de la población sobre el mantenimiento de los bosques reviste caracteres de especial gravedad en el caso de la Amazonia, donde la llegada de campesinos a partir de la segunda mitad del siglo XX ha venido a trastocar el equilibrio ambiental mantenido por los pueblos indígenas que han utilizado estos bosques durante milenios, sin que su estado de conservación resultara afectado sustancialmente. El establecimiento de nuevos colonos en estas zonas se ve favorecido por la existencia de programas gubernamentales, que conceden títulos de propiedad a los campesinos que convierten un terreno baldío en terreno productivo. Con frecuencia, los colonos talan no sólo la parcela de terreno que les ha sido asignada, sino una superficie mucho mayor. Por otro lado, el acceso a la región de estas nuevas poblaciones se ha visto favorecido por la presencia de carreteras, construidas para facilitar la explotación de estas áreas, como consecuencia de la presión que ejercen las empresas madereras, mineras y petrolíferas.
Así pues, en casos como el apuntado, la solución a los problemas que afectan los bosques pasa por un desarrollo sostenible de los recursos y una fuerte voluntad política de poner fin a la tala indiscriminada. Además, es preciso el reconocimiento de los derechos territoriales de los pueblos indígenas que han demostrado estar comprometidos con la conservación de los bosques, y evitar la migración de los campesinos hacia estas zonas. Esta última condición precisa de una redistribución equitativa de las tierras agrícolas, de tal forma que la supervivencia y la calidad de vida del campesinado quede asegurada y sea innecesaria la migración y la consiguiente deforestación.
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ene 10, 2010
Como causas fundamentales de la deforestación pueden citarse el cambio del uso del agua para actividades ganaderas y agrícolas, los incendios y enfermedades forestales o la tala incontrolada de árboles. En la actualidad, la deforestación de los bosques tropicales constituye una auténtica amenaza, Si se analizan las tasas de deforestación de las distintas áreas ecológicamente importantes —bosques tropicales húmedos, bosques tropicales secos, bosques de llanura, bosques de montaña—, se puede concluir que, en los últimos años, este proceso ha resultado mucho más intenso en las zonas secas y semiáridas, especialmente en las montañas, que en las regiones húmedas. Esto es comprensible, dado que las áreas de mayor altitud o más secas resultan más adecuadas para la ganadería que las zonas húmedas de llanura, Los suelos de las regiones de montaña, en general, más ricos y fácilmente cultivables que los suelos viejos de ¡as llanuras tropicales, prácticamente lavados de todo tipo de nutrientes. Además de las restricciones agronómicas, hay que tener en cuenta la limitación que supone para la colonización la presencia de diferentes enfermedades, como malaria o fiebre amarilla, mucho menos extendidas en zonas de montaña o secas que en áreas húmedas.
Una de las causas principales de la deforestación de los trópicos es el aprovechamiento de la madera, tanto para consumo propio como para la exportación. Además, existen otros factores que explican el fenómeno de la pérdida de masa forestal. Uno de ellos es la presión que sobre los bosques ejerce la población; en este sentido, en muchas regiones el factor determinante es el aprovechamiento energético de la leña por parte de sus habitantes. De esta manera, el aumento exponencial de la población provoca el incremento paralelo de las necesidades de leña. Los bosques van perdiendo densidad, y cuando sus existencias bajan de un determinado nivel, su desarrollo resulta frenado, degradándose rápidamente hasta su práctica destrucción. El proceso se acelera como resultado del crecimiento herbáceo —provocado por la reducción cubierta arbórea—, que, a su vez, aumenta las posibilidades de un uso ganadero del terreno. El ganado no se limita a comer hierba; también se alimenta de los arbusto, factor que contribuye a agravar la destrucción de los bosques. Finalmente, en las épocas de sequía, la hierba seca aumenta el riesgo de incendios forestales.