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Una persona, un árbol

La idea es sencilla… muy muy muy sencilla…

Sólo requiere un mínimo de compromiso, casi nada… digamos…

¿Cuánto te llevaría plantar un árbol y cuidarlo mientras vivas? Casi que se cuidan solos cuando llegan a cierta edad…

Vivo en departamento me dirás…  ¿dónde lo planto? ¿Viste lo extensa que son las rutas a veces?

¿Quién podría prohibirte plantar un arbolito en una vereda, en una banquina…? Ni hablar en tu jardín, si lo tenés…

Simple no?

Somos unos 6000 millones de personas… casi 7 mil millones estiman… ¿Si cada uno de nosotros plantara un árbol?

Sólo eso…  nada raro ni complicado. Plantarlo y cuidarlo hasta que se las arregle solo…

Se talan por día para sembrar soja o criar ganado o por otras causas millones de árboles… Resultados… Sequías seguidas de inundaciones… el planeta se vuelve cada día más difícil de habitar…

¡OJO,  sólo tenemos este mundo!

En eso consiste esta pequeña idea, que requiere una acción mínima de tu parte para reparar algo de todo lo que destruimos los humanos con nuestro estilo de vida. No es sólo por la naturaleza, es por vos, tus hijos, las personas que querés… si no empezás hoy mismo, quizás, en un tiempo no haya refugio donde esconderse del desastre.

Hace tu parte, yo hago la mía, e invitemos a todos a que hagan la suya para empezar a reparar nuestra nave que día a día vemos como se hunde.

Armamos un formulario simple para llevar un conteo de las adhesiones, sólo para contagiar las ganas de hacer esta pequeña acción que multiplicada por millones podría hacer una gran diferencia. Los datos que tenés que dejar han de ser anónimos, nombre, donde plantaste el árbol y la fecha. Sólo eso…

¿Simple no?, barato además… cualquier arbolito, el más económico que hallés en un vivero, ya cuenta…  Vivo en una planta alta, he plantado un ficus en una gran maceta y en mi juventud he forestado un barrio en el cuál ya no vivo pero cuando vuelvo y veo los árboles recuerdo el trabajo y el beneficio de satisfacción que aquella tarea trajo a quienes la realizamos.

Llevá tus hijos, que ellos mamen este gran ejemplo.  No sólo plantarás un árbol, sembrarás el germen del compromiso en ellos, palabra que va quedando vacía en este tiempo donde individualismo y egoísmo se han transformado en la ley moral más importante.

Reparare. Una persona, un árbol.

Reparare, sólo depende de tu voluntad y tu generosidad hacia los demás.